2014/ EEUU/ Guión y Dirección: Dan Gilroy/ Elenco: Jake Gyllenhaal, Rene Russo, Bill Paxton / Productora: Bold Films / Música: James Newton Howard / Editor: Jhon Gilroy / Productores:  Michael Litvak, Jake Gyllenhaal, David Lancaster, Jennifer Fox, Tony Gilroy. 

Dan Gilroy. Nació en Santa Mónica, California. Hijo del dramaturgo Frank Gilroy y de la escultora y escritora Ruth Dorothy (Gaydos) de afamado reconocimiento mundial. Parece ser el cine el lugar habitual de esta familia en el que tanto Dan como sus hermanos se destacaron siguiendo la trayectoria artística familia. (Tony Gilroy es guionista y director y su hermano gemelo John es editor de cine)




Evitaremos, ante todo, no decir frases como “es típico del cine norteamericano” o “lo que el cine norteamericano nos quiere vender”. Por lógica general, si vamos a Japón no pretenderemos que no se hable en japonés. Nightcrawler es norteamericana y se jacta de todos los recursos expresivos de los que el cine de aquellos lares nos tiene acostumbrados para dar un mensaje controversial y contundente. Nos introduce en el mundo de los noticieros amarillistas, verdaderos garroñeros que logran llegar a la audiencia mediante el horror. Vivenciamos las peripecias de Lou Bloom, un psicópata ladronzuelo devenido en reportero independiente que ve en éste mundillo la posibilidad de destacarse, haciendo uso de su “talento natural” para esos fines y de sus vastos conocimientos en el ámbito empresarial, adquiridos de forma autodidacta vía internet.

Es evidente que, como ópera prima que es, el director Dan Gilroy buscó, antes que nada, un film polémico en muchos aspectos. Nos coloca en la piel de un personaje sin moral con una visión muy clara de las leyes del mercado. Mientras algunos lo ven como un desgraciado inescrupuloso, desde la
gerencia de programación y la productora encargada lo consideran un genio. La crítica de la película se centra en los canales de televisión y se hace extensivo a la sociedad dado el carácter de medios masivos de comunicación que son, ya que desde el ingreso de Lou Bloom como reportero y de sus sangrientas coberturas de los sucesos, el rating logra su máxima audiencia.
Una película bien lograda, con la actuación destacada de Jake Gyllenhaal que logra llevar adelante a un personaje en sus dos caras. En lo personal, creo que la búsqueda de Dan Gilroy por causar un alto impacto con su primer film lo coloca casi del mismo lado que los noticieros amarillistas a los que critica, llevando a su personaje a excesos innecesarios que solo buscan sacudir al espectador pero que no fortalecen la tesis de la que parte la película, uno puede incluso empezar a vislumbrar el final mucho antes de que se aproxime.
Enmarcada dentro del género que se da en llamar neo-noir, esto es, nuevo cine negro, consigue un clima denso y opresivo que en el que el personaje se explaya con toda la fuerza de su mente psicótica con una moral nihilista en donde la vida carece de valor y la regla de “el fin justifica los medios” se pone a la orden del día para llevar a su antihéroe hasta lo máximo.
 Candidata al Oscar como Mejor Guión Original, merece la pena ser vista pero merece mucho más ser comentada y analizada. Su originalidad radica no tanto en su temática como en la estructura narrativa del film, en la forma en la que nos introduce en aquello que nos va contando. Aunque predecible por momentos, no deja de ser una buena pieza de arte del debutante Dan Gilroy que da su primer toque con paso imperfecto pero firme.



2014/ EEUU/ Guión y Dirección: Dan Gilroy/ Elenco: Jake Gyllenhaal, Rene Russo, Bill Paxton / Productora: Bold Films / Música: Ja...



USA / Dirección y Guión: Wes Anderson (Argumento conjunto con Hugo Guinness) / Reparto: Ralph Fiennes, Saoirse Ronan, Tilda Swinton, Jeff Goldblum, Willen Dafoe / Producción: Wes Anderson, Scott Rudin, Steven Rales, Jeremy Dawson / Fotografía Robert Yeoman / Música: Alexandre Desplat / Montaje: Barney Pilling

Wes Anderson (nombre complete Wesley Mortimer Wales Anderson) nació en Houston, Texas, el 1 de mayo de 1969. Estudió filosofía en la universidad de Texas. Allí conoció a Owen Wilson, con quien filmó su primer largometraje Bottle Rocket y su siguiente largometraje Rushmore (1998) sobre la vida de Max Fisher y luego, The Royal Tennenbaums (2001) con la que ambos fueron nominados al Oscar como mejores guionistas.
El estilo particular de Anderson lo llevó a tener muchos seguidores a lo largo y ancho del mundo, como así también muchos detractores, como es lógico de esperarse. 


Cualquier comparación es odiosa, se dice con frecuencia y sería de tontos intentar desmentir lo que es ya evidente. Pero en algunas circunstancias en las que la mente viaja sola desde un paraíso habitado para llegar a otro que le precedió, es no sólo inevitable sino hasta digamos sano y gratificante. The Grand Budapest Hotel, se presenta entonces como un relato que se concatena en la secuencia de una joven que lee lo que un escritor ha narrado sobre personajes de otro tiempo, de una historia que no le es propia sino que llegó hasta él como llegan todas las historias para aquellos que las saben ver. Y en esta conjunción, me es imposible no acercarlo a la valerosa Scheherezade, que en las Mil y una Noches se vale de su destreza como narradora para salvar su propia vida, recopilando anécdotas y leyendas de su pueblo que hasta hoy en día siguen vivas gracias a la recopilación del autor. En The Grand Hotel Budapest se habla justamente de eso, del trabajo mismo del escritor, de sus historias y de la prolongación de la propia existencia mediante el legado que los “hombres honrados” dejan a sus discípulos, como en el caso de Mustafá, quien puede reconocer, hablando sobre Gustave H., que “Aún hay vagos destellos de civilidad en este matadero salvaje que alguna vez fue la humanidad (… ) él fue uno de ellos”.
El director y guionista Wes Anderson construye una inmensa metáfora en torno a la vida de Stefan Zweig, escritor vienés de origen judío que debió exiliarse antes de la inminente llegada al poder del nazismo y la guerra en Alemania, a la cual se opuso activamente. De algún modo, ese gran hotel perdido en algún lugar imaginario hace referencia a esa Europa conflictuada del autor, esa misma Europa que alguna vez fue glamorosa y que luego se transformó en el escenario codicioso y hambriento de guerra, en la que los hombres de honor y altamente intelectuales no tienen lugar para ser, condenados a vagar en el exilio, tal como lo hace en el film el Escritor una vez supo la historia del Gran Hotel. (Es de notar que éste personaje no tiene nombre en la película, simplemente se le denomina Escritor para poder asimilarlo hacia el final con la figura del mismísimo Stefan Zweig). Incluso el título mismo The Grand Budapest Hotel, nos da ya la pauta de ello. La ciudad de Budapest es considerada una de las más bellas de Europa, un baluarte histórico de la humanidad. El centro financiero y también el escenario de la muerte de 250 mil personas que el genocidio nazi perpetuó. Tras la guerra, Budapest quedó semi destruida junto con sus históricos edificios.
La ironía, el tono naif de sus personajes que por momentos rasgan el grotesco, son atributos distintivos del director Wes Andersen, que se vale de ellos para mostrarnos una historia poblada de seres extraños que habitan en el universo de la ficción que él mismo construye para hablar de sí mismo y de sus propios puntos de vista acerca de las cosas, tirando abajo ciertas convenciones sociales e incomodando al espectador que escapa de ello mediante la comedia.
Una puesta en escena clásica, prolija, cuidada, que busca constantemente el equilibrio de la composición y transitando según sus necesidades por diversos movimientos pictóricos / fotográficos a lo largo del fim, desde el renacentista al gótico y de allí al naif, al blanco y negro. Buscando en cada plano el choque entre lo antiguo y lo nuevo, que cobra total magnitud en el simbólico cuarto que está siendo remodelado en casa del Escritor, que parece decir por sí mismo que todo debe seguir pues es el orden natural de las cosas, muchas de esas mismas cosas que terminarán siendo maltratadas, olvidadas o hasta incluso borradas por el inefable progreso al que todos estamos sometidos. Tal como las obras del mismo Stefan Zweig fueron quedando en el olvido para ser reconsideradas por algún lector solitario que encuentra en algún momento el rastro de su brillo.

Por último, sólo habré de destacar el trabajo de Tony Revoloni (Mustafá) para quien se sigue augurando un futuro cada vez más prometedor, un reparto bien escogido, acompañados por increíble trabajo de arte y vestuario. Y el maravilloso trabajo de Alexandre Desplat en la composición musical, cuya obra y trayectoria hablan por sí mismo. 

USA / Dirección y Guión: Wes Anderson (Argumento conjunto con Hugo Guinness) / Reparto: Ralph Fiennes, Saoirse Ronan, Tilda Swinto...



Once (Una vez) / Irlanda 2006 / Guion y Dirección: John Carney / Música: Glen Hansard, Marqueta Irclová / reparto: Glen Hansard, Marqueta Irclova, mas… / Produce: Samson Films, Summint Intertainmer, RTE

John Carney es un director Irlandés nacido en Dublin. En 2001 debuta en la gran pantalla con “On the Edge”, película más o menos lograda que no llegó a mayores hasta que en 2006 se estrena “Once”, con la cual consagró, demostrando un estilo y mundo propio muy particular. Luego le siguió la comedia “Zonad” en 2009 y en 2011, “The Rafters” con la que incursionó en el género de terror. Finalmente en 2013 se estrena otro de sus grandes éxitos “Begin Again”, en donde retoma la temática planteada en Once obteniendo así gran repercusión.


 “Nada que perder” es lo que comúnmente se dice cuando alguien llega al límite de las situaciones sin una mísera moneda en el bolsillo. Ese es el caso de Glen en la película Once”, en la cual encarna a un músico callejero que alterna su trabajo en el pequeño taller de reparación de aspiradoras de su padre, con su pasión por la música. Ella, Marqueta Irclova,  una simple inmigrante checa que para poder subsistir vende flores en la peatonal. Ese es el escenario en el que los personajes llevan adelante su vida cotidiana. Pero también podríamos decir que quien “no tiene nada que perder” entonces “lo tiene todo por ganar”  y que ese caótico y hasta contradictorio aporte a la causa es el motivo de la consecuente libertad, tan anhelada y tan fastidiosamente utópica.

Once”es un musical diferente, en el que la música completa el pensamiento y el mundo interno de los personajes pero sin apuros, sin picos de opulencia, simple y llanamente una historia común, de personas sensibles motivadas por su pasión por la música, en la búsqueda de la tan ansiada felicidad. Es quizás, ahí mismo donde radica el hecho de cautivar a tantos fanáticos a lo largo y ancho del mundo. Porque sus vidas, la de estos personajes, nos recuerdan a la de nosotros mismos. Nos acostumbramos a vivir proyectando, trabajando, estresándonos, volviéndonos locos por alcanzar metas y muchas veces en el medio queda un largo sudario de frustraciones y dolores que la mayoría de las veces hace que se pierda la esencia pura de aquello que al principio nos motivada, aquellos sueños del estilo “lo que quiero es que mi música llegue a la gente, que les llegue el mensaje que aquí plasmé”. Once”se sienta sobre esta base, con personajes sensibles en los que la música es su modo de defenderse ante el mundo.

Es el encuentro de dos almas que se muestran en esencia, que se conectan sin puentes ni lentes de distorsión. Son dos personas que se miran sin prejuicios ni reproches, y que sin pretender más avanzan juntas, paso a paso hasta que el peso del deber se interpone como límite.
La cámara, el montaje, la iluminación de esta película están a la orden de contarnos una historia de lo más sencilla, incluso algunas veces con un punto de vista casi documental, para llevarnos por la vida y la relación de sus personajes, con una música excepcional empleada de forma muy original, en un relato que surge también de la propia experiencia de los actores, quienes son músicos en la vida real y son los autores de los temas que hábilmente John Carney logró estructurar en el filme.
Deliciosa desde la primera toma, Once”es del tipo de películas que sin proponérselo nos deja pensando, porque toca muy dentro un “algo” que será diferente en cada uno de nosotros pues tiene que ver con nuestras propias existencias y nuestro paso por el mundo. Una grata experiencia cinematográfica sobre aquellos que lo tienen “todo por ganar”.











Once (Una vez) / Irlanda 2006 / Guion y Dirección: John Carney / Música: Glen Hansard, Marqueta Irclová / reparto: Glen Hansard, Marq...




Alemania 2005 / Guión: Johannes W. Betz/ Dirección: Hermine Huntgeburth / Reparto: Nina Hoss, Jaky Ido, Katja Flint, Nino Prester / Música Niki Reiser / Fotografía: Martin Langer / Montaje Eva Shnare

Alemania 2005 / Guión: Johannes W. Betz/ Dirección: Hermine Huntgeburth / Reparto: Nina Hoss, Jaky Ido, Katja Flint, Nino Prester / ...


Rusia 2003/ Guión y Dirección: Boris Khlebnikov y Aleksei Popogrebsky / Intérpretes: Gleb Puskepalis, Igor Csernyevics, Evgenii Sytyi, Vera Sandrykina, Vladimir Kucherenko, Agrippina Steklova, Aleksandr Ilyin, Anna Frolovtseva / Fotografía: Shandor Berkeshi / Montaje: Ivan Lebedev

Rusia 2003/ Guión y Dirección: Boris Khlebnikov y Aleksei Popogrebsky / Intérpretes: Gleb Puskepalis, Igor Csernyevics, Evgenii Syty...



Ender´s Game / EEUU 2013/ Guión y Dirección: Gavin Hood/ Música: Steve Jablonsky, Donald McAlpine / Reparto: Asa Butterfield, Harrison Ford, Hailee Steinfield, Ben Kingsley/ Produce: Summit Entretainment, Chartoff Production, Kurztman Orci Paper Products, Odd Lot Entretainment

Ender´s Game / EEUU 2013/ Guión y Dirección: Gavin Hood/ Música: Steve Jablonsky, Donald McAlpine / Reparto: Asa Butterfield, Harri...







Sibir Mon Amour / Rusia 2011/ Guión y Dirección: Slava Ross / Reparto: Sergei Puskepalis, Pyotr Zaychenko, Sonya Oleynik, Maxim Yemelyanov, Mikhail Protsko, Sergey Novikov, Lidiva Bairasheyskay, Nikolai Kozak / Productora Tundra Film / Música: Aidar Gainullin / Fotografía: Yuri Rajsky

Sibir Mon Amour / Rusia 2011/ Guión y Dirección: Slava Ross / Reparto: Sergei Puskepalis, Pyotr Zaychenko, Sonya Oleynik, Maxi...


"¿Lo sabías? La velocidad a la que las flores de cerezo caen... A cinco centímetros por segundo... A esa velocidad, ¿Seré capaz de verte otra vez? (...) Al igual que las flores de cerezo van cayendo, las personas se van separando 5 cm por segundo." 
5 CENTÍMETROS POR SEGUNDO



Byôsoku go Senchimêtoru / Japón 2007 / Guión y Dirección: Makoto Shinkai / Música: Tenmon/ Productora: CoMix Wave


"¿Lo sabías? La velocidad a la que las flores de cerezo caen... A cinco centímetros por segundo... A esa velocidad, ¿Seré capaz ...